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Exposición de obras de arte homoerótico y homoafectivo entre el siglo XIV y el XIX.

Exhibition of homoerotic and homoaffective works of art between the XIV and XIX centuries.

Exposición sobre amores homosexuales y homoafectivos en el Centro LGBT de Madrid

Con ocasión del Orgullo Mundial 2017, convocado esta vez en la capital española, queremos mostrar unas obras, tal vez iconos de la historia del arte occidental o quizás poco conocidas, que tienen que ver con las relaciones homosexuales, y lo que conllevan las mismas.

El arte es el mejor medio para poder expresar y mostrar lo que por ventura las palabras no son capaces de transmitir. En algunos casos, los gestos y las acciones de las relaciones homoafectivas en tales obras tampoco necesitan explicación a la hora de contemplarlos.

Aquí proponemos una mirada a la historia del amor sin límites a través del arte con una recopilación de imágenes como símbolo de lo innombrable, no tan oculto, a lo largo de los siglos XIV y XIX: una etapa clave en la historia occidental, desde la salida de la mentalidad medieval que había sepultado las relaciones homoafectivas de la antigüedad grecorromana hasta la época contemporánea actual, donde seguimos luchando por defender nuestra identidad.

Amor, sufrimiento, tragedia, represión, lucha, libertad… y el arte siempre como salida, como vía para dar forma a lo innombrable; el arte como un mundo duplicado, un lienzo para reflejar la realidad, un espejo de los sentimientos, de las personas silenciadas.

Lo que en el pasado había de permanecer oculto, hoy tiene voz por medio de los colores, las líneas, las formas y los contenidos. Una voz con historia, una voz liberadora de los límites impuestos por la cultura establecida. Una voz que nace de imágenes y consigue expresar lo que no tiene palabras: colores, formas, metáforas, riesgo, nostalgia; pero también felicidad y siempre orgullo. Una exposición para no olvidar el progreso y celebrar nada menos que la vida y la condición humana.

Emprendamos este viaje a través de historias y personas que, aunque estén colgadas en la pared, no paran de confesarnos relatos y alegorías de la vida.

Nicola Nitido y Marta Serrano Jiménez

English

An exposition about gay love in el Centro LGBT de Madrid.

With WorldPride 2017 upon us, taking place this year in the Spanish capital, we want to display a few pieces, perhaps icons of Western art or perhaps less well-known, that have to do with homosexual relationships and all that they entail.

Art is the best medium through which to express that which words are incapable of. In many cases, once you contemplate these works of art, the gestures and actions of the homosexual relationships depicted won’t need any explanation.

In this exposition we take a look at the history of love without limits with a collection of images as symbols of this type of unspeakable, yet not hidden, love in the 14th century through to the 19th century. This was a key period in Western history, characterized by the dissipation of the ancient greco-roman mentality that rejected the very idea of a homosexual relationship and the arrival of the current period of fighting to defend our identity.

Love, suffering, tragedy, repression, struggle, freedom… and the art always as an escape, a way to give shape to the unspeakable. The art is a second world, a lense reflecting reality, a mirror for the feelings of those who have been silenced.

That which in the past had to remain hidden now has a voice through colors, lines, shapes and contents. A voice with history, a voice of freedom from the limits imposed by culture. A voice born of images that expresses that which doesn’t have words: colors, shapes, metaphors, risk, nostalgia; but also joy and, always, pride. This exposition reminds us not to forget progress and to celebrate nothing less than life and the human experience.
Let us set off on this journey across histories and people who, although hung up on the wall, never fail to recount the tales and joys of life.

Nicola Nitido & Marta Serrano Jiménez

Doble retrato, Giorgione, hacia 1502. Museo de Palacio Venecia, Roma
Más allá de la representación pictórica, esta obra de Giorgione nos muestra las miradas de dos hombres, que sin llegar a cruzarse, revelan una innegable conexión. Realizada durante su estancia en la corte de Caterina Cornaro, tal vez la magnificencia de este doble retrato sea más insinuar de manera sutil aquello que no se puede representar; un intento de dar forma a una pasión callada.

Double portrait, Giorgione, circa 1502. Museum Palazzo Venezia, Rome
Beyond the pictorial representation, this work by Giorgione shows us the gaze of two men who, without crossing paths, still reveal an undeniable connection. Painted during his stay at the court of Caterina Cornaro, perhaps the magnificence of this double portrait subtly insinuates that which cannot be represented; an attempt to capture a quiet passion.

Autorretrato con un amigo, Rafael, 1518-20. Museo del Louvre, París
En este autorretrato Rafael se muestra seguro, mirando fijamente al espectador, mientras su discípulo parece advertir, con la mano señalando y la mirada incrédula, que alguien los observa. Rafael mira hacia el público para presentar a su amigo, consciente de que este probablemente estaba enamorado del artista. Representa el instante en que su amigo lo (ad)mira, como símbolo máximo de estima y amor celestial. El gesto del joven discípulo, que quiere también ser visto, señala al público para atraer la atención sobre cada uno de los gestos plasmados en la obra.

Self-portrait with a friend, Raphael, 1518-20. The Louvre Museum, Paris
In this self-portrait, Raphael depicts himself as confident, staring fixedly at the viewer, while his disciple seems to be more interested in something else, with his pointing hand and disbelieving gaze. Raphael looks at the audience, introducing his friend, aware that he was probably in love with the artist. It represents the moment in which his friend admires him as the highest symbol of esteem and celestial love. The posture of the young disciple, who also wants to be seen, draws the audience’s attention to the expressions embodied in the work.

La muerte de Jacinto, Jean Broc, 1801. Colecciones de los museos de Poitiers
Este lienzo es considerado el más famoso del pintor Jean Broc, un discípulo de Jacques-Louis David. Representa el tema que nos cuenta Ovidio en su poema atemporal Las metamorfosis. Aquí el mito toma forma a través de dos personajes masculinos: Apolo y un joven del que se había enamorado, Jacinto. Los dos amantes se encontraban jugando a lanzar el disco, pero Céfiro, el dios del viento, también enamorado del joven y envidioso de Apolo, dejó que el disco lanzado por Apolo matase a Jacinto. De su sangre salió la flor que hoy día conocemos como jacinto. Aunque este último acaba de morir, Apolo no deja de enseñarnos la fuerza de su amor a través de un profundo abrazo.

The Death of Hyacinthos, Jean Broc, 1801. Collections of the Museums of Poitiers
This canvas is considered the most famous of the painter Jean Broc, a disciple of Jacques-Louis David. It represents the story that Ovid tells us in his timeless poem The Metamorphoses. Here the myth takes shape through two male characters: Apollo and the young man he had fallen in love with, Hyacinthos. The two lovers were playing with a disc, but Zephyrus, the wind god, also in love with Hyacinthos and envious of Apollo, let the disc released by Apollo kill his lover. From his blood bloomed the flower that we now know as the hyacinth. Although his lover is dead, Apollo does not fail to demonstrate the strength of his love through a deep embrace.

La muerte de Jacinto, Benjamin West, 1771. Philadelphia Museum of Art, Philadelphia
En esta versión del mito, aunque un poco más antigua, el pintor estadounidense Benjamin West se suma a los autores que dedicaron la pintura a los mitos derivados de Las metamorfosis. Aquí Apolo está cuidando de Jacinto en sus últimos momentos de vida, cuando ya las gotas de sangre caídas en el prado se han transformado en flores azules. La presencia de los dos angelitos arriba a la izquierda, conocidos como cupidos, subraya la raíz amorosa de la escena.

The death of Hyacinthos, Benjamin West, 1771. Philadelphia Museum of Art, Philadelphia
In this version of the myth, although somewhat older, the American painter Benjamin West joins the authors who depicted scenes from The Metamorphoses. Here Apollo is taking care of Hyacinthos in his last moments of life, when the drops of blood fallen in the meadow have already been transformed into blue flowers. The presence of the two angels above to the left, known as cupids, underlines the loving undertone of the scene.

Patroclo, Jacques-Louis David, 1780. Museo Henry, Cherbourg
En la visión del pintor romántico Jacques-Louis David, Patroclo es la interpretación personal de la estatua clásica romana del Gálata moribundo. Los movimientos torcidos son sintomáticos para poder entender un cuadro que juega con la dicotomía entre pintura y escultura. Quizás David nos explica, a través una estratagema clarísima (la cabeza vuelta y de espalda, casi como si Patroclo tuviese vergüenza), que el amor homosexual fuese algo de lo que mejor no se hablase. Este personaje tan íntimo, pero también fundamental en la resolución de algunos eventos durante la guerra de Troya, fue considerado más que un amigo para el héroe Aquiles. Su muerte generó la ira funesta del héroe, y el comienzo de la capitulación de la ciudad.

Patroclus, Jacques-Louis David, 1780. Henry Museum, Cherbourg
Patroclus is Romantic painter Jacques-Louis David’s personal interpretation of the classical Roman statue The Dying Gaul. The twisted movements are symptomatic of an image that plays with the dichotomy between painting and sculpture. David explains very clearly (with Patroclus’ head turned back, almost as if he was ashamed) that homosexual love was a taboo subject in his time. This intimate character was considered fundamental in the resolution of certain events during the Trojan war. He was suspected to have been more than a friend for the hero Achilles; thus, his death sparked the hero’s wrath, and the beginning of Troy’s ultimate surrender.

Aquiles y el cuerpo de Patroclo, Nikolai Ge, 1855. Museo Nacional de Arte de Bielorrusia, Minsk
Para representar este tema elemental de la cultura occidental, entre otros profanos y mitológicos, este pintor bielorruso nos muestra su versión. Algunos dicen que Aquiles y Patroclo eran primos, otros dicen que solo Aquiles estaba enamorado de Patroclo, otros incluso dicen que los dos estaban enamorados. En esta representación no existen dudas del pathos tangible en la escena, que nos hace empatizar y sufrir como Aquiles, llorando a su amado.
Hay una atmósfera llena privacidad e intimidad, la cual viene enfatizada por la vestidura roja de Aquiles, instrumento pictórico característico para transmitir pasión y hacernos centrar la atención en luto.

Achilles and the body of Patroclus, Nikolai Ge, 1855. Belarusian National Arts Museum, Minsk

To represent this elementary, among other things profane and mythological, theme of Western culture, this Belarusian painter shows us his version. Some say that Achilles and Patroclus were cousins; others say that Achilles was in love with Patroclus; and even others even say that they were both equally in love. In this representation there are no doubts about the tangible pathos in the scene, which makes us empathize and suffer like Achilles, weeping for his beloved.

There is an atmosphere full of privacy and intimacy, which is emphasized by the red garment of Achilles, a characteristic artistic tool to indicate passion and focus our attention on the mourning.

Apolo y Cipariso, Claude-Marie Dubufe, 1821. Museo Calvet, Aviñón
En esta trágica escena Apolo llora a su otro amado: el así llamado Cipariso. La historia nos llega desde Las metamorfosis de Ovidio, poema épico por antonomasia. Apolo se enamoró de un chico tan gentil cuanto amable y refinado. El atributo de este chico era un ciervo, con el cual paseaba por los bosques. Un día, por accidente, lo mató con una jabalina. Por el dolor se transformó en el árbol que hoy conocemos como ciprés. Se dice que está en los cementerios porque representa el dolor más íntimo, como el de Cipariso hacia su animal. Y Apolo siguió amándolo por siglos y siglos, mirándolos crecer y ayudando a muchos a descansar.

Apollo and Cyparissus, Claude-Marie Dubufe, 1821. Calvet Museum, Avignon

In this tragic scene, Apollo cries to his other beloved, Cyparissus. The story comes from Ovid’s The Metamorphoses. Apollo fell in love with a boy as gentle and kind as he was refined. The attribute of this boy was a deer, with whom Apollo walked through the woods. One day, he killed him with a javelin by accident and his body transformed into the tree we know today as the cypress. It is said that he’s in the cemeteries because he represents the most intimate pain: the one of Cyparissus towards his animal. And Apollo continued to love him for centuries and centuries, watching them grow and helping many others to rest.

Apolo, Jacinto y Cipariso tocando y cantando, Ivanov Aleksandr Andreevich, 1831-34. The State Tretyakov Gallery, Moscú
Las clases de arte clásico griego fueron de inspiración para Ivanov. Aquí él imagina una escena donde el joven Jacinto está tocando la flauta, mientras Cipariso está descansando abrazado al dios padre de las artes. No es de sorprender que el dios esté representado con kuroi (chicos imberbes), porque en el desarrollo de su imagen, y a lo largo de su iconografía, siempre se han representado jóvenes llevando sus símbolos. El dios es, entre otros, el reconocimiento de la luz y del sol, de la verdad y de la profecía, la arquería, protector de la medicina y de las terapias, música, poesía, y todas las artes. Las Nueve Musas eran sus doncellas. Aquí vemos una perfecta síntesis de dos amores trágicos de Apolo, pero recordados como idílicos e inocentes.
Apollo with Hyacinthus and Cyparissus singing and playing, Ivanov Aleksandr Andreevich, 1831-34. The State Tretyakov Gallery, Moscow.
Classical Greek art classes were an inspiration for Ivanov. Here he imagines a scene where the young Hyacinthus is playing the flute while Cyparissus rests, embracing Apollo. It is not surprising that the god is represented with kuroi (beardless boys), because in the development of his image, and throughout his iconography, young people have always been represented carrying his symbols. The god is, among others, the recognition of light and sun, of truth and prophecy, archery, protector of medicine and therapies, music, poetry, and art in general. The Nine Muses were his maidens. Here we see a perfect synthesis of the two tragic loves of Apollo, but remembered as idyllic and innocent.

Chico mordido por una lagartija, Caravaggio, 1593-4. National Gallery, Londres
Bien se sabe que Caravaggio fue un pintor completamente rompedor en todas sus creaciones. En este lienzo muy famoso se imagina a un chico en el instante en el que una lagartija sale del cesto de frutas y lo muerde. La expresión de su cara ha sido objeto de debate por siglos en la historia de la crítica del arte.
El artista pinta a este chico, un pintor siciliano que quizás le llamaba atención, un tal Mario Minniti. Este mismo aparecerá en muchas de sus pinturas a lo largo de su turbulenta carrera. Lo que también ha dado que hablar a los historiadores y a los diversos expertos es que ha surgido la hipótesis de que su mímica facial fuese la de un acto sexual, o sea, la penetración. No sabemos si era una idea que estaba en la vívida imaginación de Caravaggio o si fue un recuerdo de una noche de pasión.

Boy bitten by a lizard, Caravaggio, 1593-4. National Gallery, London

It is well known that Caravaggio was a breakthrough painter in his time. In this famous painting he depicts a boy the moment a lizard comes out of a fruit basket and bites him. The expression on his face has been the subject of debate for centuries in the history of art criticism.

The boy depicted is a Sicilian painter named Mario Minniti, who seemed to have caught his attention because he will continue to appear in many of Caravaggio’s paintings throughout his turbulent career. What has also been hypothesized by historians and various experts on the topic is that his facial expression suggests a sexual act, that is, penetration. We do not know if this was an idea that was brought about by the vivid imagination of Caravaggio, or if it was more of a faded memory recalling a night of passion.

Narciso, Caravaggio, 1597-99. Galería Nacional del Palacio Barberini, Roma
Otro tema, sin duda uno de los más estudiados de Caravaggio, fue aquel atemporal de Narciso. Este joven era considerado de una belleza tan única como rara, dado que rechazaba a cualquiera que viniese a su encuentro. Estaba tan enamorado de sí mismo que iba reflejándose en los estanques horas y horas, solo para (ad)mirarse.
Un día se cayó, y desde el pantano salió una flor, aquella conocida como narciso. El pintor se imagina a él mismo que se espeja en el estanque —fijémonos en la imagen reflejada: nada más y nada menos que la cara de un hombre adulto, parecido al artista—. El tema que se contempla en el lienzo puede tomarse como lección de vida: el amor exagerado hacia sí mismo puede ser peligroso; quizás es mejor poder compartir todo el amor que tenemos dentro con los demás (¡da igual el género!) y seguro que saldrán otras flores.

Narcissus, Caravaggio, 1597-99. National Gallery of the Barberini Palace, Rome

Another subject, undoubtedly one of the most studied by Caravaggio, was this timeless representation of Narcissus. This young man was considered of a beauty so unique it was strange, given that he rejected anyone who tried to get to know him. He was so in love with himself that he would look at his reflection in the ponds for hours and hours.

One day he fell, and from the swamp came a flower, now known as the Narcissus. The painter imagines himself as Narcissus. Let’s focus on the reflected image: nothing more and nothing less than the face of an adult man, similar to that of the artist. The message behind this depiction can be taken as a life-lesson: exaggerated love for oneself can be dangerous; perhaps it’s better to be able to share all our love with others (disregarding gender!) and to make sure that other flowers will emerge.

San Sebastián, Guido Reni, 1615-16. Palazzo Rosso, Génova
San Sebastián, mártir romano, se ha convertido desde algunas décadas en un icono homosexual por antonomasia. Las flechas, símbolo del martirio, que traspasan su cuerpo, dejando dolor patético, han sido, especialmente durante los 80, una metáfora del VIH que estaba dejando víctimas por todas partes. No obstante, el santo, como se representa en esta versión, no tiene un rostro sufriente, sino de aceptación del dolor, casi sin darse cuenta. Las muchas versiones que existen de la escena podrían usarse para un discurso expositivo dedicado exclusivamente a él.

Saint Sebastian, Guido Reni, 1615-16. Palazzo Rosso, Genoa

After several decades, Saint Sebastian, the Roman martyr, has become a homosexual icon. During the 80s, the arrows that pierce his martyr-like body started to be seen as a symbol of HIV, which at the time was leaving victims everywhere. However, this interpretation of the saint doesn’t have a face that looks like it’s suffering, but rather as if he’s accepted the pain, almost even without realizing it. The many versions that exist of the scene could be used for an expositive discourse dedicated exclusively to him.

Caronte pasando por las sombras, Pierre Subleyras, 1735. Museo del Louvre, París
Caronte, transportador de las almas hacia la boca del infierno, está representado aquí en una rara pose. Quizás el pintor, que ya había tratado escenas homoeróticas durante su carrera, quiso utilizar el personaje para demostrar su talento en el dibujo de un cuerpo masculino, o también como excusa, porque en otras pinturas donde aparece este personaje siempre lleva un alón de misterio. De todas maneras, hay un aura de suspense que se puede filtrar en la admiración hacia el cuadro. ¿Nos está invitando a ir con él al otro lado de pecado?

Charon takes Shadows across the River, Pierre Subleyras, 1735. Louvre Museum, Paris

Charon, the transporter of souls to the mouth of hell, is represented here in a rare pose. Perhaps the painter, who had already depicted homoerotic scenes during his career, wanted to make use of this character to demonstrate his talent for drawing the male body. Perhaps it was also an excuse, because in other representations where this character appears he’s always very mysterious. What can be said for sure is that there is an aura of suspense that can be filtered through in one’s admiration of the painting. Is he inviting us to sin with him?

Gabrielle d’Estrées y una de sus hermanas, Escuela de Fontainebleau, 1594. Museo Louvre, Paris
Esta curiosísima escena nos lleva hacia el amor y afección homosexual entre dos mujeres. En este caso, Gabrielle d’Estrées, una cortesana de Enrico IV de Francia, bañándose con su hermana, quien la pincha en el pezón. Este cuadro también ha entrado en el imaginario colectivo, llevando misterios consigo y una incertidumbre típica de los pintores anónimos. Se conocen otros lienzos de las dos hermanas, aunque no hay una interacción táctil. Este mismo tacto, a través su elegancia, nos hace pensar que en unos minutos habría tenido lugar otro tipo de interacción…

Gabrielle d’Estrées and one of her sisters, School of Fontainebleau, 1594. Louvre Museum, Paris
This very curious scene depicts the homosexual love and affection between two women. Gabrielle d’Estrées, a courtesan of Enrico IV of France, is bathing with her sister, who pinches her nipple. This painting has entered into collective imagination carrying mysteries and an uncertainty typical of anonymous painters. There are other representations of the two sisters, but none of them have such a tactile interaction. This elegant touch makes us think that, in a few minutes, another kind of interaction might have taken place …

Joven con sombrero rojo, Vermeer, 1655. National Gallery of Art, Washington
Este singular retrato de Vermeer se suma a los otros lienzos de este misterioso y ambiguo pintor, que anima desde hace siglos las investigaciones de los historiadores del arte —y no solo a ellos—. Aunque en el título aparece «una mujer», algunos estudios afirman que podría ser un autorretrato del pintor. Y esto ha llamado la atención, porque no se conocen retratos conocidos y publicados del pintor. Entonces este juego de androginia y de clara incertidumbre no solo en la expresión, sino también en la fisionomía, nos lleva a la actualidad, donde los estudios de género se han incorporado cien por cien a nuestra cultura cotidiana.

Girl with the Red Hat, Vermeer, 1655. National Gallery of Art, Washington

This unique portrait by Vermeer joins the other canvases of this mysterious and ambiguous painter, who has for centuries elicited questions by art historians and others about his work. Although the title says “girl”, some studies affirm that this could indeed be a self-portrait of the painter. And this has drawn considerable attention, because no known and published portraits of the painter are known. Then, this game of androgyny and clear uncertainty not only in expression but also in physiology leads us into the present, where gender studies have been completely incorporated in our daily culture.

Las rosas de Heliogábalo, Lawrence Alma-Tadema, 1888. Colección particular
Este episodio de la vida del emperador romano Heliogábalo nos lleva a hablar de la peculiaridad de su singular personalidad. Este emperador desde los 14 años había profesado el culto al sol, a veces identificándose con el mismo dios. Su soberbia se puede ver reflejada también en este lienzo: invitó a unos conocidos a una cena y, en un momento dado, dejó que miles de pétalos de rosa cayeran para recrearse. Muchos de los invitados murieron ahogados. Y claro, en esta historia latina se remarca a Heliogábalo también como homosexual, debido a sus placeres particulares.

The Roses of Heliogabalus, Lawrence Alma-Tadema, 1888. Private collection

The story of Roman emperor Elagabalus’ life leads us to speak about the peculiarity of his personality. Since he was 14, the emperor identified himself with the cult of the sun, sometimes identifying himself with the sun god himself. His pride can be seen reflected in this canvas: he invited some acquaintances to a dinner and let thousands of rose petals fall as a joke. Many of the guests suffocated under their weight. In this Latin history, Elagabalus is marked a homosexual due to his particular pleasures.

Dante y Virgilio en el Infierno, William Adolphe Bouguereau, 1850. Musee d’Orsay, Paris
Este otro pintor del realismo académico, que obviamente no dejaba de citar a los clásicos de la historia, nos lleva ahora al infierno dantesco. Aquí, Dante y Virgilio, entran en el octavo círculo, donde se encuentran a los falsificadores. El hereje alquimista Capocchio es mordido en el cuello por un famoso falsificador que vivió en Florencia en el siglo XIII, Gianni Schicchi. Aunque la escena nos habla de un pecado, el pintor con las imágenes ha imaginado un pecado visivo: cuerpos desnudos, formas plásticas masculinas que encajan muy bien con el amor homoerótico.

Dante and Virgil in Hell, William Adolphe Bouguereau, 1850. Musee d’Orsay, Paris

This other academic realist painter, who obviously did not cease to depict the classics of history, now shows his interpretation of Dante’s hell. Here, Dante and Virgilio enter the eighth circle, where the liars reside. The heretic alchemist Capocchio is bitten in the neck by a famous forger who lived in 13th century Florence, Gianni Schicchi. Although the scene is about the sin of lying, Bouguereau has imagined another, more visible sin: naked bodies and masculine forms that fit well with homoerotic love.

Busto de Antínoo, I/II siglos DC. Encontrado en Tivoli, hoy en día en el Museo de Louvre, París
La historia del joven guapísimo Antínoo es mundialmente conocida gracias al libro escrito por Marguerite Yourcenar, Memorias de Adriano. El emperador romano se había enamorado perdidamente de este joven, hasta el punto de deificarlo después su muerte, cuando este se encontraba aún en la flor de la edad, con poco más de 20 años. La figura misteriosa escondida en torno a él ha sido de interés para muchísimos artistas y literatos en la historia de la cultura occidental, quizás por su amor ilícito, quizás por su muerte apenas en su juventud.

Bust of Antinous, 2nd-3rd centuries AD. Found in Tivoli, it now resides in the Louvre Museum, Paris
The story of the handsome young Antinous is known worldwide thanks to the book written by Marguerite Yourcenar, Memoirs of Hadrian. The Roman emperor had fallen madly in love with this young man, to the point of deifying him after his death, when he was still in the prime of his age, in his early twenties. The mysterious figure hidden around him has been of interest to many artists and writers in the history of Western culture. Perhaps for his illicit love, perhaps for his early death.

Rafael, 1518. Particular del fresco realizado para la Villa Farnesina, Roma
Este curiosísimo detalle pintado por Rafael para el cardenal Agostino Chigi en su Villa Farnesina nos muestra un atributo de Príapo, representado en forma de «calabaza con dos granadas», que está introduciéndose en un higo. El tema principal del fresco es claramente erótico, dado que la escena principal rueda entorno a Eros y Psique. Si bien no es una escena meramente homosexual, se puede destacar la invención, por parte de un genio de la pintura moderna, de un detalle de un acto aunque heterosexual igualmente pecaminoso.

Raphael, 1518. Part of the fresco made for the Villa Farnesina, Rome
This curious detail painted by Raphael for Cardinal Agostino Chigi in his Villa Farnesina shows us an attribute of Priapus, represented in the form of a “pumpkin with two grenades”, which is being introduced into a fig. The main theme of the fresco is clearly erotic, since the main scene surrounds Eros and Psyche. Although it is not merely a homosexual scene, we can emphasize the creation, on the part of a genius of modern painting, of a detail of an act, although heterosexual, equally sinful.

Héctor muriente, Pierre Subleyras, primera mitad del siglo XVIII. The New Art Gallert, Walsall
Héctor muriente. Jacques-Louis David, 1778. Museo Fabre, Montpellier
Siguiendo las vicisitudes pasadas después la muerte de Patroclo, Aquiles se enfadó de tal manera que quiso enfrentarse a Héctor. Este, después tanta indecisión, aceptó, sabiendo que iba a perder contra el guerrero griego más valeroso que había. Una vez terminado el enfrentamiento, Aquiles mató a Héctor, transportando con su carro su cadáver por todo el perímetro de las murallas de Troya. Esta escena llena de vendetta y pasión, no fue sino una excusa para que los dos pintores representaran a un hombre así desnudo, débil contra la vanidad de la vida.

Moribund Hector, Pierre Subleyras, first half of the century XVIII. The New Art Gallert, Walsall
Moribund Hector. Jacques-Louis David, 1778. Fabre Museum, Montpellier
Following the difficulties present after the death of Patroclus, Achilles was so angry that he wanted to confront Hector. After some thought Hector accepted, knowing that he would surely lose a confrontation against the most courageous Greek warrior there was. Achilles ends up killing Hector, carrying his body with his carriage around the perimeter of the walls of Troy. This scene full of revenge and passion was but an excuse for these two painters to represent a naked man, weak against the vanity of life.

Las dos amigas, Jean Jacques Lagrenée. Colección privada
La unión de la pintura y la escultura, Louis Jean Lagrenée, 1768. Colección privada
El pintor francés Lagrenée es un claro ejemplo del esfuerzo de abrir camino en la representación pictórica, ocultando, bajo títulos que referían a temas socialmente aceptados, escenas que aún se consideraban inadecuadas. Realizó un gran trabajo al mostrar, en pleno siglo XVIII, multitud de obras que representan el placer sexual femenino. El poco sugerente título de la obra Las dos amigas oculta una escena de inmenso erotismo y pasión. Por su parte, en La unión de la pintura y la escultura el tema vuelve a ser, bajo un nombre asequible, la representación de la mujer sin la necesidad de mantenerla unida a un hombre.

Two Loving Girlfriends, Jean Jacques Lagrenée. Private collection
The union of painting and sculpture, Louis Jean Lagrenée, 1768. Private collection
The French painter Lagrenée is an example of the effort in his time to open a path in art, hiding scenes that were considered socially taboo under fairly innocuous titles. He did a great job of showing, in the middle of the eighteenth century, a multitude of works representing female sexual pleasure. The title of Two Loving Girlfriends hides a scene of immense eroticism and passion. For its part, in The union of painting and sculpture, the subject becomes, under an acceptable name, the representation of the woman without the need for a male counterpart.

Rapto de Ganimedes, Correggio, 1532. Kunsthistorisches Museum, Viena
¿Qué mejor forma de poder hablar de amores homosexuales si no es mencionando Las metamorfosis de Ovidio? En esta famosa escena, Zeus se transformó en un águila para bajar a la tierra y raptar Ganimedes, un joven considerado el más guapo en toda la humanidad. Aunque él en esta versión parece preocupado e ingenuo, acaso por su joven edad, una vez que subió al Olimpo fue convertido en uno los dioses más importantes, alcanzando importancia y pudiendo participar en sus banquetes.

Ganymede Abducted by the Eagle, Correggio, 1532. Kunsthistorisches Museum, Vienna

What better way to talk about homosexual love than when discussing Ovid’s The Metamorphoses? In this famous scene, Zeus transforms himself into an eagle and flies down to earth to kidnap Ganymede, a young man considered to be the most handsome in all of humanity. Although he seems preoccupied and naive in this version, perhaps because of his young age, once he ascended to Olympus he became one of the most important gods, gaining prestige and being able to participate in his banquets.

Ganimedes transportado hacia el Olimpo, Pedro Pablo Rubens, 1611-12. Colección Schwartzenberg, Viena
En esta otra versión de la escena, pintada por el maestro barroco Rubens, Ganimedes está consciente de lo que le va a pasar en un rato: Hebe, la diosa de la juventud, le está entregando una copa, la cual el joven tendrá que utilizar en el banquete, pintado en la esquina superior izquierda. Aquí el joven domina el águila, ya no tiene miedo, ni siquiera preocupación alguna: una nueva vida llena de devoción y de pasión está por comenzar. Aunque es verdad que solo estas cosas podían pasar en el Olimpo, la lucha que hoy tenemos por la igualdad en todas las facetas de nuestra vida es más vinculante que nunca.

The Abduction of Ganymede, Pedro Pablo Rubens, 1611-12. Schwartzenberg Collection, Vienna

In this other version of the same scene, painted by Baroque master Rubens, Ganymede is aware of what is going to happen. Hebe, the goddess of youth, painted in the upper left corner, is giving Ganymede a drink which the young man will have to use at the banquet. Here the young man dominates the eagle; he is no longer afraid or even worried at all: a new life full of devotion and passion is about to begin. While it’s true that this kind of thing could only happen on Olympus, the struggle we have today for equality in all facets of our life is more binding than ever.

El sueño, Gustave Courbet, 1866. Museo del Petit-Palais, París
Encargada por un diplomático turco, esta sensual obra muestra las relaciones sexuales entre mujeres. Al ser el amor lésbico un tema morboso para la época, podemos apreciar cierto simbolismo que parece querer decir que lo representado no está del todo bien: el collar roto, símbolo del error cometido; el cáliz, símbolo del arrepentimiento.

The Dream, Gustave Courbet, 1866. Petit-Palais Museum, Paris
Commissioned by a Turkish diplomat, this sensual work illustrates a sexual relationship between two women. Since the topic of lesbian love was taboo at the time, we can appreciate a certain symbolism that seems to mean that what is represented is not morally right: the broken collar, a symbol of the error committed; the chalice, a symbol of repentance.

Leda y el cisne, François Boucher, 1742. Colección de la escalera Sainty Matthiesen del Museo de Nueva York
Rompiendo con el clásico mito en el que Zeus, metamorfoseado en cisne, mantenía relaciones con Leda, esta obra relega al dios a un papel secundario, casi como una mascota que irrumpe en la escena. El momento íntimo entre las dos mujeres se convierte en el tema principal, dejando ver aún más el poco apego al mito original, donde no se menciona si quiera a una segunda mujer.

Leda and the Swan, François Boucher, 1742. Collection of the Sainty Matthiesen staircase in the Museum of New York
Breaking with the classic myth in which Zeus, metamorphosed into swan, had relations with Leda, this work relegates the god to a secondary role: that of a pet that bursts into the scene. The intimate moment between the two women becomes the main theme of the work, showing even more detachment from the original myth in which no second woman is mentioned.

Nicola Nitido (Nápoles , 1993)

Piscis ascendente cáncer. Sus estudios y investigacion se centran en la percepcion antropologica de las imagenes, como vienen contestualizadas a la hora de ser expuestas, y estudios teoricos sobre museos y interdisciplinariedad de las artes.

 

Marta Serrano Jiménez (Madrid, 1997)

Viro ascendente tauro. Comencé mis estudios en Historia del Arte, pero fue un curso en el Museo del Prado lo que hizo que me decantara por la teoría. El arte, la literatura y la filosofía son mi forma de vida. He realizado cursos de dirección artística y escribo por vocación.
Actualmente sigo formándome y colaborando en proyectos sociales, artísticos y literarios que representan mis valores e ideales.

 

Commissioners

 

Nicola Nitido (Naples, 1993)

Pisces, rising Cancer. His research focuses on the anthropological perception of the works of art, how they’re contextualized once they’ve been seen, and theoretical studies on museums and the interdisciplinarity of the arts.

Marta Serrano Jiménez (Madrid, 1997)

Viro, rising Taurus. I began my studies in Art History, but after taking a course taught the Prado Museum, I decided to pursue Art Theory instead. Art, literature, and philosophy are my way of life. I have taken courses in Art Management, but writing is my calling.
I am still finding myself and collaborating in social, artistic and literary projects that represent my values ​​and ideals.

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